volver al listado de briconsejos
Como ya hemos constatado en anteriores bricofichas, los bulbos son una de las plantas más agradecidas que podemos plantar en nuestro jardín. No son exageradamente difíciles de cuidar, pero sin embargo, debemos tener cuidado si queremos que se conserven sanas durante mucho tiempo. Hay varios factores que pueden hacer peligrar el buen estado de nuestras plantas:
En esta ficha vamos a ocuparnos de las enfermedades. Hay varias de ellas que pueden afectar a las plantas bulbosas. Son las siguientes:
Este hongo ataca especialmente en condiciones de humedad alta, y se reconoce porque produce manchas erosivas en toda la planta, además de un moho gris. Es especialmente peligrosa en el caso de plantas jóvenes, ya que tiende a pudrir la base del tallo.
El hongo suele atacar a través de heridas y lesiones de la planta. Por esa razón, y sea cual sea la razón por la que estas se han producido, suele ser conveniente tratar a la planta con algun producto fungicida para evitar que esta enfermedad aparezca.
Como método para evitar la aparición de este mal, se recomienda cuidar los niveles de humedad ambiental, poniendo énfasis en la ventilación, la luz y los riegos. Si aun así alguna planta se infecta, se recurre a cortar las partes enfermas mientras se trata la planta con algún fungicida, aunque conviene recordar que la eficacia en estos casos es irregular.
La podredumbre suele estar causada por variados tipos de hongo. Los síntomas incluyen el amarilleo de las hojas, que se marchitan con rapidez. Esta es una señal inequívoca de que los hongos están atacando las raíces.
El riego excesivo suele ser la causa más común de este mal.
Se recomienda deshacerse de las plantas enfermas, así como de la tierra en la que estaban plantadas, pues lo más probable es que esté infectada por hongos.
Como en el caso del Moho Gris, se puede tratar a la planta una vez que ha enfermado mediante el uso de productos fungicidas, pero la eficacia del tratamiento es dudosa.
Al igual que en todos los casos anteriores, esta enfermedad está producida por un hongo. Es fácil identificar la enfermedad. Los signos externos que presenta la planta incluyen un polvo gris similar a la ceniza (de ahí el nombre de la enfermedad). Si la enfermedad va a peor, la planta se seca y muere.
Por lo general, esta enfermedad se suele dar en primaveras con un índice de humedad alto, y suele remitir en veranos calurosos.
Para evitarla, deberemos tener cuidado de no mojar las hojas de las plantas, regando solo su base. En este caso, el “tratamiento sintomático” suele funcionar muy bien con productos fungicidas.
Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de bultos de distintos colores (rojos, amarillos, naranjas…) sobre tallos y hojas, que suelen caerse. Las lluvias prolongadas suelen preceder la aparición de esta dolencia.
En este caso no basta con deshacerse de las plantas afectadas, ya que estas contienen esporas del hongo que pueden infectar muchas otras plantas. Por eso, deberemos quemar los ejemplares afectados. Para preservar la vida de la planta, efectuaremos fumigaciones periódicas que la protejan de futuras infecciones.
2007 © Bricohouse