Bricohouse

Bricolaje, Jardinería, Ferretería, Decoración

Briconsejos



volver al listado de briconsejos

Los bulbos (2)

Consejos variados acerca de los bulbos
  • Los bulbos son una de las plantas más agradecidas. Son relativamente fáciles de cuidar y, una vez florecen, nos ofrecen un espectáculo de color y texturas sorprendente. Sin embargo, sus flores no tienen demasiada vida, por lo que tendremos que tener en cuenta que, de tanto en cuanto, las partes de nuestro jardín con demasiados bulbos presentará “calvas”. Para mitigar este problema, bastará con que combines la plantación de bulbos con la de arbustos variados.
  • Los arbustos son perfectos para “enmarcar” las plantas de los bulbos. Con dicha combinación conseguirás un arreglo dinámico y enormemente atrayente para la vista.
  • Se desaconseja plantar bulbos en terrenos que, por sus características, tiendan a retener demasiada agua. De ser así, los bulbos tienen mucha facilidad para pudrirse.
  • Por lo general, la mayor parte de los bulbos crecen mejor en un entorno soleado, aunque también existen bulbos que no presentan problemas a la hora de florecer en lugares donde la sombra está más presente.
  • Es aconsejable fertilizar el suelo donde está plantado el bulbo al menos tres veces al año
  • Los bulbos de floración primaveral tienen una propiedad asombrosa: cuando sus flores se van marchitando y su aspecto se deteriora, los nutrientes que se encuentran en las mismas no se pierden. Mediante un fascinante proceso, estos son trasladados de nuevo al bulbo. Por ello, no se recomienda arrancar las flores hasta que estén totalmente marchitas, ya que privaríamos al bulbo de un refuerzo importantísimo. Los tulipanes, por ejemplo, han de dejarse plantados hasta que la hoja amarilleé, para que el bulbo engorde. En el caso de las dalias, conviene sacarlas de la tierra cuando empiecen las primeras heladas. Algunos bulbos, como los liliums, no se deben de sacar de la tierra.
  • Los bulbos pequeños de floración primaveral han de ser plantados en una maceta, en la cual se fortalecerán durante un período por lo general no superior a 2 o 3 años, tras los cuales ya estarán preparados para florecer.
  • Existe un truco para conseguir que los bulbos broten con mayor rapidez, ya que, cuando están en climas demasiado cálidos, el proceso tiende a hacerse de esperar. Este truco consiste en meter los bulbos durante un par de semanas en el frigorífico. Así conseguiremos que, al volver a plantarlos en su lugar habitual, la germinación se acelere.
  • No es conveniente tener plantados los mismos bulbos en un mismo lugar a lo largo de demasiados años. Si lo hacemos así, observaremos como el aspecto de sus flores se va deteriorando progresivamente.
  • Los bulbos tienen una “fase de reposo” durante la cual es conveniente, por lo general, extraerlos de la tierra y guardarlos en un lugar seco, fresco y oscuro.
  • Aunque normalmente los bulbos se deben de plantar en exterior para que germinen, existen en los establecimientos bulbos preparados para poder disfrutar de sus preciosas floras en interiores.
  • Aunque, como hemos comentado con anterioridad, plantar bulbos es relativamente fácil, si es una actividad que realizamos con regularidad, es conveniente adquirir un plantador de bulbos. Este sencillo aparato te ayudará en tu labor y acelerará todo el proceso.

volver al listado de briconsejos