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El césped es una base herbácea que suele suponer una de las partes más importantes y estéticas de cualquier jardín que se precie. Para conseguirlo, existen diferentes formas, ya que no todos los céspedes son iguales y dependen de las semillas que utilicemos para conseguirlo. Hay tres tipos fundamentales de césped:
Es importante tener en cuenta lo que esperamos del césped de nuestro jardín antes de plantarlo. Observar el clima y el uso que va a tener que soportar, para no plantar un césped inadecuado que al final se deteriore con rapidez, con el consiguiente impacto estético (y económico) que ello supondría.
Con la llegada de la primavera y el verano, las temperaturas comienzan a subir. Eso quiere decir que, si no tenemos cierta experiencia en el cuidado del jardín, los ejemplares que tengamos plantados en él. Para evitarlo, hemos de asegurarnos que les llega el agua necesaria.
Palpar la tierra para comprobar si está seca nos dará la pista de si el cesped necesita un riego extra. Las altas temperaturas de estas épocas del año son especialmente perjudiciales para las zonas de reciente plantación o replantación. Por ello, no es mala idea adquirir unos aspersores para mantener fresco el césped los días más calurosos. Un sistema alternativo y también válido sería regarlo con una manguera.
El problema viene cuando el terreno en el que tenemos plantado el césped se encuentra demasiado compactado. En tal caso, el agua del riego puede no llegar en cantidad suficiente a las raíces del césped, que puede quemarse debido a los rayos del sol. Para conseguir que el agua llegue correctamente, es recomendable pinchar el suelo con un rastrillo.
La llegada de la primavera marca el principio de la temporada en la que es aconsejable cortar el césped de nuestro jardín. Cortar el césped es una tarea más compleja de lo que en un principio pudiera parecer. Para comenzar, es necesario segarlo con una periodicidad de una semana o diez días. La opción más cómoda es adquirir una máquina segadora, que nos ahorrará esfuerzo y nos dará la oportunidad de tener un césped en perfecto estado de revista.
Antes de comenzar, hay que tener claro el camino que vamos a seguir. Es importante comenzar por las esquinas, ya que es la zona donde la segadora se ve obligada a girar y corremos más peligro de dejar alguna zona sin cortar. Sin embargo, es importante saber que, si bien no es bueno no segar alguna parte del césped, igual de perjudicial resulta pasar más de una vez por cada zona.
En cualquier caso, es vital tener un cortacésped en buen estado, con el mecanismo limpio para asegurar un corte estético en el césped. Esto, junto con la directriz de no cortar jamás el césped cuanto este esté húmedo nos evitaran tanto daños en el jardín como en nuestro cortacésped.
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