volver al listado de briconsejos
Aunque al escuchar la palabra “barniz”, lo primero que se nos viene a la cabeza es el concepto de madera, es importante tener en cuenta que este tipo de productos no solo son extremadamente útiles para proteger este material. En general, el barniz puede ser aplicado también sobre distintas superficies porosas como por ejemplo el mármol o la piedra, a las que puede proteger muy bien.
Eso sí, hay que tener claro que los barnices que protegen la madera no son los mismos que protegen la piedra. Hay barnices especialmente preparados para exteriores, formulados para proteger la piedra. Dado que son un poco más difíciles de encontrar que los barnices normales, podemos optar por usar estos últimos, aunque aumentando el grosor de la capa aplicada.
Una de las utilidades más desconocidas y más interesantes de los barnices es su capacidad para proteger el exterior de las fachadas. El único factor a tener en cuenta es la posibilidad de modificar el color de las mismas al aplicar el barniz, oscureciéndolas y haciéndolas menos luminosas.
Aplicando barnices a las fachadas, las partículas de suciedad se adhieren mucho menos a las mismas, y se evita que los fenómenos atmosféricos, como la lluvia o nieve en inviernos o los rayos del sol en verano las deterioren. Conseguiremos así prevenir resquebrajamientos y grietas.
2007 © Bricohouse